El Desafio

Un proceso de innovación comienza con la identificación de un desafío -problema u oportunidad- estratégico, real y contingente,para el cual la organización requiere soluciones creativas

Una sesión CRIA+ para la Generación de Ideas Creativas requiere un desafío definido previamente por la organización que la convoca. 

Los Problemas como Desafíos

Las organizaciones enfrentan constantemente problemas. Algunos son problemas operacionales o internos, como por ejemplo una alta tasa de errores o una baja velocidad de procesamiento o altos costos de operación, que generan la necesidad de mayor eficiencia y efectividad de los procesos. Otros son problemas de mercado o externos, como por ejemplo una alta tasa de reclamos o devoluciones, bajos márgenes de utilidad, disminución de las ventas, etc. 

Muchas veces, estos problemas tienen una solución directa y conocida, como pueden ser instalar un ERP, contratar un proyecto de mejoramiento de procesos o de calidad, una nueva campaña de marketing, promociones u otras. 

Si la solución es tan directa y conocida, entonces, ¿porqué no la han implementado ya?. La respuesta inmediata es que falta presupuesto, o faltan capacidades o falta tiempo. La respuesta subyacente es que la organización no está tan convencida de esta solución, porque ya se intentó antes y no obtuvo los resultados prometidos, o porque es la misma solución que los competidores ya implementaron, o que pueden implementar más adelante, lo que sólo posterga el problema por un tiempo, pero muy luego tendrán que volver a pelear cada décima de mercado, o cada punto de eficiencia operacional.

Una organización innovadora se plantea entonces el desafío de encontrar una idea creativa de solución a estos problemas. Una idea de solución  que le permita aumentar su eficiencia operacional no en 1%, 2% o 3%, sino que en 10%, 20% o 30%. Una idea que le permita aumentar sus ventas en 10%, 20% o 30%. Una organización con una cultura innovadora se plantea estos desafíos exigentes y se dan la oportunidad de resolverlos.

Las Oportunidades como Desafíos

Las organizaciones innovadoras creen que existen muchas oportunidades de crecer, y actúan activamente buscando e identificando oportunidades. Abordar nuevos mercados, desarrollar nuevos productos, usar sus capacidades en algo distinto, o hacer mejoras radicales que la diferencien de la competencia, son fuentes tradicionales de búsqueda de oportunidades.

Muchas veces estas oportunidades estas oportunidades se pueden abordar con estrategias tradicionales. Por ejemplo, para abordar una internacionalización, la búsqueda de socios o distribuidores locales es usualmente adecuada. Pero muchas otras veces, las oportunidades implican desafíos que requieren soluciones creativas. Por ejemplo, los cambios en la estructura demográfica de los consumidores, el desarrollo de un nuevo producto o una necesidad no satisfecha de los consumidores, no tienen respuestas conocidas.

Una organización innovadora aborda estas oportunidades como un desafío que requiere ideas creativas: ¿que nuevos atributos podemos agregar, o eliminar, de nuestro producto para generar una oferta totalmente diferente? ¿qué nuevos usos podemos imaginar para nuestro producto? son preguntas que una organización con que una cultura innovadora se desafía a si misma.

Características de un Desafío

Un desafío debe cumplir con tres características básicas para ser una buena semilla para un proceso de innovación.

Estratégico

Esto significa que es importante, y que si se encuentra una solución al desafío, esta tendrá un impacto significativo en la organización. 

La importancia es relativa a la organización que plantea el desafío. Para una empresa un desafío estratégico puede ser el aumento de eficiencia operacional, aumento de ventas o desarrollo de un nuevo producto, como los ejemplos anteriores de este artículo. Para una unidad pequeña de una empresa, un desafío estratégico puede ser disminuir radicalmente las devoluciones o reclamos de otras unidades. Para un equipo de proyecto, el desafío puede ser crear un plan de contingencia que permita recuperar el atraso a la fecha. Para el comité social de la empresa, el desafío puede ser incrementar los aportes que los empleados realizan a causas sociales.

La importancia estratégica de un desafío no tiene relación con la cantidad de mayores ingresos o utilidades que este generaría, no con el monto de la inversión que se requeriría, ni con el esfuerzo ni el tiempo que requeriría. La importancia estratégica tiene relación con el impacto en la misión y objetivos de nuestra organización. Un desafío de innovación debe tener un impacto directo en el cumplimiento de la misión de la organización y en el logro de sus objetivos, sea esta organización una gran empresa o una unidad de una pequeña empresa, una organización social o una comunidad de personas. 

Real

El desafío es el impulsor del proceso de generación de ideas creativas que da inicio al proceso de innovación. Este impulsor, para motivar a las personas que se convocará a aportar ideas, debe ser realista. 

Un desafío hipotético, que es visualizado como poco realista por las personas, no genera un buen ambiente para la búsqueda de idas de solución. Este tipo de desafíos, que pueden ser muy importantes y estratégicos, son más adecuados para ser abordados por la academia en proyectos de Investigación y Desarrollo, siguiendo un método que difiere del proceso de innovación organizacional al que se refiere este artículo.

Contingente

De la misma manera, un desafío debe ser contingente para ser un impulsor que motive a las personas a la generación de ideas creativas.

Un desafío basado en un problema u oportunidad del pasado, o que puede llegar a ser problema u oportunidad en un futuro no cercano, o que la probabilidad o riesgo que se convierta en oportunidad o problema es muy baja, son más adecuados para una planificación estratégica, análisis prospectivo o análisis de escenarios. 

La contingencia de un desafío es relativo. Mientras que para una empresa tecnológica el horizonte de 3 años puede ser distante, para una minera o forestal 3 años es un horizonte muy cercano para el desarrollo de soluciones.

El Desafío en el método CRIA+

La metodología CRIA+ considera las siguientes actividades y principios en la primera fase: la definición del desafío
  1. La organización que convoca la sesión CRIA+ Ideas, debe definir un desafío estratégico, real y contingente.
  2. El facilitador de la sesión debe redactar el desafío definido por la organización en la forma de una pregunta del  tipo     ¿Cómo podemos ……………………..?. Este tipo de pregunta invita a las personas a generar respuestas.
  3. En la redacción del desafío, el facilitador debe considerar las siguientes recomendaciones:
    • La redacción del desafío debe contener un objetivo, una meta y restricciones. Por ejemplo, aumentar las ventas/ disminuir los gastos administrativos, en un 30%, en el horizonte de 1 año/con una inversión menor a ...
    • El desafío debe ser desafiante.
    • El desafío no debe ser muy amplio, pues estos dan cabida a cualquier respuesta
    • El desafío no debe ser muy estrecho, que haga difícil encontrar soluciones.
    • El desafío no debe contener implícita la respuesta. Por ejemplo, como podemos aumentar las ventas haciendo un descuento de un 25%, es un mal desafío.
  4. Es mejor hacer varias sesiones creativas con distintos desafíos alternativos, que una sesión con un desafío amplio. Por ejemplo, como aumentar las ventas del producto A en el mercado A, es un mejor desafío que el desafío más amplio que sería cómo aumentar las ventas. 
  5. Es importante preparar una presentación en la cuál se describa el desafío, y especialmente se explique que es un desafío estratégico, real y contingente, y porqué es importante para la organización encontrar soluciones creativas para este desafío. Esta presentación permitirá contextualizar el desafío en la sesión CRIA+ Ideas.
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